La vida en las Ventanas. Andrés Neuman
Un mal gravísimo que conviene evitar a toda costa es la nostalgia. La nostalgia, ese veneno discreto: se empieza por percibir un sospechoso bienestar delante de un paisaje, de la lluvia en los cristales o de la luna llena, y sea acaba delante de un revólver.
Febrero 21, 2008 a 2:40 pm
Hay días que ni siquiera son oscuros
días en que pierdo el rastro de mi pena
y resuelvo las palabras cruzadas
con una rabia hecha para otra ocasión
digamos, por ejemplo, para noches de insomnio.
Días en que uno sabe que hace mucho era bueno
bah tal vez no hace tanto que salía la luna
limpia como después de jabón perfumado
y aquello si era auténtica melancolía
y no este malsano, dulce aburrimiento.
Bueno, esta balada sólo es para avisarte
que en esos pocos días no me tomes en cuenta.
M. Benedetti
…
Febrero 21, 2008 a 7:20 pm
NADIE LO SABE
Nadie lo sabe
nadie
ni el río
ni la calle
ni el tiempo
ni el espía
ni el poder
ni el mendigo
ni el juez
ni el labriego
ni el papa
nadie lo sabe
nadie
yo tampoco
Febrero 27, 2008 a 12:45 pm
Genial el extracto. SALUDOS
Marzo 2, 2008 a 8:31 pm
Gracias por tu comentario, Pejooe… Es el mejor extracto (yo diría que perfecto) que pude rescatar del libro que, por cierto, es muy original y de un autor muy interesante.
Ah! y gracias por tu maravilloso blog. Es un placer visitarlo.