Café Cortado

Al verter el contenido sobre la espuma del café, el azúcar formó, sarcásticamente, un corazón.
Mientras observaba como iba empapándose cada grano, de a poquito, en cámara lenta, como si se tratara de un antiguo y eficaz método de tortura inquisitorial, me percaté de la metáfora cruel, del esperpéntico paralelismo entre nuestro final y aquella simple escena cotidiana.
Cuando el azúcar terminó de precipitarse al fondo de la taza, lo removí concienzuda y lentamente con la —vana— esperanza de que tu recuerdo se disolviera igual en mi memoria.
Marzo 13, 2008 a 10:32 am
Sí, amigo mío.
Entonces seguro que desapareció, pero endulzó. Y dejaste de verla pero empezaste a sentirla.
Mejor la sacarina en pastillas, que va directo al fondo y…no engorda.
Es un texto muy bonito. Gracias otra vez, ya se te echaba de menos
Marzo 13, 2008 a 11:03 am
Seguiré tu consejo sobre la sacarina… así deja uno de comerse la cabeza. Aunque tal vez sea mejro el café solo, y como -dicen- debe de tomarse (o un retinto como se dice en colombia): amargo, espeso y caliente: como la vida misma.
Saludos y gracias por tu visita
Marzo 13, 2008 a 8:17 pm
Sobretodo me sobra el sobre,
para sosegar mi soberbia,
no quiero una sobredosis,
ni pretendo un soborno,
lo mio es un sorbo SOLO!
…o toda una sugar .
Marzo 14, 2008 a 12:23 pm
Vana esperanza siento decir.
Caliente
Amargo
Fuerte
Espeso
Vaya, vaya… M.K.
Saludos. Jose.
Marzo 17, 2008 a 5:37 pm
Hubiera agradado a Calvino, Carlitos. Cojonudo. José: Eso me suena mucho, del Siglonario. jejejejejejeje.
Marzo 17, 2008 a 9:50 pm
Alexis: ¿El Siglonario? ¿Y quien dijistes que era el autor? En otro comentario me declaré ignorante y no era por retórica. Esa frase sobre el café se la oí a un amigo colombiano, si te refieres a eso. Si no es eso no tengo ni puta idea de qué hablas.
Abril 11, 2008 a 1:51 pm
Re-genial amigo mío.