La tintorería

Marianela de la Hoz          Tengo dos trajes y una multa de tráfico; otra, claro.

          Confesiones aparte paso a relatar el relato, que diría el filósofo mexicano.

          El viernes llevé el traje número dos a la tintorería de unos grandes almacenes (ese nombre adjetivado que suele usarse para ser política y económicamente correcto y no decir El Corte Inglés) vestido con mi traje número uno.

          Por qué, sé que se estarán preguntando (o no?). Pues verás: más que nada porque sólo tengo dos? Y sobre todo porque si entras en unos grandes almacenes ­­-léase El Corte Inglés (maldita publicidad gratuita)- vestido de traje y corbata te diviertes mucho, hasta un punto, parándote cada veinte pasos explicándole a la Maruja de turno que no, señora, que no trabajo aquí, que hay gente, incluso personas, que llevan traje y no trabajan ahí; y más que nada porque el de la tintorería, cuando llegas a las menos cinco no pone tanta cara de “mira el hijoputa este a la hora que viene a traer el traje de los cojones. Pero, déjalo, pobrecito pringao seguro que trabaja aquí y no puede venir a otra hora”.

          Y ahora viene la parte triste. Así que relájate y disfruta. Porque hoy es lunes, y después de recoger mi traje número dos vestido con mi traje número uno, al llegar a casa, mientras planchaba la camisa numero cinco, me entraron unas estúpidas ganas de irme a dormir: dejé la cerveza a medias, las papas a medio freír, la mujer a medio follar, para irme a la cama, con ganas de que sonara el despertador para re-estrenar mi traje tan como nuevo y cumplir como el caballero que nunca he sido con mi empresa, con la sociedad, con la seguridad social y hasta con el sindicato.

          Y que conste que mientras escribo esto no estoy llorando, aunque lo parezca.

3 comentarios para “La tintorería”

  1. Muy bueno el uso de los ordinales, amiguete. Eres un jodido tramposo. jejejejeje

  2. Aunque no llores, deberías hacerlo alguna vez con el traje recien “tintoreado”. Es distinto…son lágrimas formales…nusé.
    Con respecto a los ordinales, estoy totalmente de acuerdo, aunque no sepa lo que son ;)

    Un abrazo.

  3. Y este es de los buenos, pero eso, ya te lo dijo el maestro, “tu hermano del alma”

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