Archivos para Octubre, 2008

Curiously killed the cat

Publicado en Short Stories el Octubre 31, 2008 por Carlos de la Fé

Todo parecía tan fácil: vivir, sobrevivir, supervivir, dejarse morir tranquila, lentamente, sin prisa, sin pausa.

Lo acusaban de quejarse por puro vicio, pero él, por vicio, entendía otras cosas que nada tenían que ver con la tristeza, el dolor o la soledad; ni siquiera para los solitarios o inconfesables, porque lo único bueno de todo aquello −siendo optimista y creyendo que tenía una parte positiva− es que no tenía que andar con paños calientes, con palabras cuidadosamente elegidas, con tiritas sentimentales. Podía ser tanto o más bestia (entiéndase sincero) de lo que nunca deseó. En definitiva, podía ser como era.

Si no era muy dado a tratar con personas −o sucedáneos de seres humanos que deambulan por la tierra con disfraces que no engañan a nadie− menos aún a zoocializarse, o sea, a tratar con animales propiamente dichos.

Pero cuando su amigo le pidió que, por favor, cuidara del gato por un tiempo, y decidió llevárselo a su casa para no estar con idas y venidas, fue que empezó a descubrir detalles en si mismo que, tal vez, jamás hubiera sido capaz de reconocer sin esa ayuda, llamémosla externa.

De repente, una de esas noches, alguien le dijo que, bueno, no es que le desagradaran, pero que en su casa siempre había habido perros y. Otra que si de pequeña uno se le había tirado y. Estaba la que tuvo uno y no quería más y, la mayoría, eran simplemente alérgicas.

Lo curioso es que todas terminaron por tomarle algo de cariño al dichoso animal, en la misma y proporcional medida en que él comenzaba a detestarlo. Pero terminó por convertirse en la excusa perfecta para que, por ambas partes, de mutuo acuerdo y sin negociaciones previas, no existiera ni un atisbo de compromiso o mudanza definitiva.

El gato terminó por convertirse en el escudo ideal contra la supuesta monotonía del para siempre, la vacuna perfecta contra los pelos ajenos en la sopa calientita, los buenos días con ojos hinchados por el insomnio que produce la cobardía y el miedo a un futuro distinto.

Hasta que, otra noche, justo la del día menos pensado, mientras hacíamos el amor a la luz de la velas, el animalito se plantó entre nuestros cuerpos y el espejo y no pudimos más que morirnos de risa con la carita de nuestro voyeur improvisado.

Tu cuerpo encajaba en el mío con la misma perfección que esa pieza que das por perdida del puzzle de mil piezas y cientos de horas. Tu boca sabía callar la mía con el beso preciso. Tus ojos me hablaban con las palabras que mis sueños inventaban. Tu corazón se acompasaba sospechosamente con el mío. Tu nombre y el mío estaban predestinados con la ingenuidad de plantean los niños en el kinder. Tú.

Al día siguiente se lo regalé a una señora que tenía otros veintipicos gatos. Casi tantos como años restaban para intentar comprender por qué lo hice.

La novela de su vida

Publicado en Microrrelatos con etiquetas el Octubre 30, 2008 por Carlos de la Fé

Tenía ya seis sexenios y pico y recordaba haber plantado un árbol, cuando perdías un día de clase con la excusa de algún día internacional de esos. Y un hijo, al menos, reconocido y/o reconocible.

Pero cada día se su -corta o larga ¿quién es el agrimensor de cada universo?- vida fue como un microrrelato, evolucionando de cuento breve a relato corto según se iban escurriendo las semanas y meses.

A los veintitantos años reconoció que su vida era una nouvelle con los ingredientes más típicos que marcaban los cánones del género. Mas, nunca se decidió a traspasar la frontera de un gran título, un generoso prólogo o un estructurado índice.

Pero, el tiempo siguió su camino y fue marchitando su piel, y los libros impregnaron su alma mientras la vida y las personas se empeñaban en ir dejando inevitables huellas en su memoria.

Ya no le quedaban más excusas para posponer lo inevitable. Había tenido todo lo que alguna vez deseó, y casi de la misma forma en que vino se empeñó en perderlo, y lo consiguió. Había testigos.

Una hoja más en la novela de su vida y aquello parecería más una biografía autorizada que un autorretrato a contraluz. La vida seguía siendo un clásico y se merecía acabar con un buen FIN.

Desechos

Publicado en Re-cortes el Octubre 29, 2008 por Carlos de la Fé

La naturaleza nos une. Antes fue una intuición, una esperanza, una ilusión. El mar se empeña en separarnos ahora. A eso contribuyeron mi estupidez y tu cobardía.

Pero la distancia es mensurable y no puede crecer más allá de este planeta. Sin embargo la genética, el alma, el amor y nuestros cuerpos no pueden abstraerse de esta realidad, incomprensible pero inmutable.

Así sé que de nada sirve separar el Yin y el Yang, el bien y el mal, la noche y el día: el todo sin su parte no existe, y cada parte es causa y efecto del todo.

Y también sé que son palabras, o sentimientos travestidos, perras negras explorando una página aún por escribir en busca de la perra reina, que por más usada, por más que te repita, jamás dejará de darle sentido a todo esto, a ti, a mí, a todo.

Elamor, S.A. de C.V.

Publicado en Re-cortes el Octubre 26, 2008 por Carlos de la Fé

No querrás oírme reír, ni siquiera verme sonreír. Y eso que llegué a enamorarme de mis propios gestos, hasta de estos estúpidos ojos que no ven más allá.

Aprendí a conocerme mientras te amaba, cuando me di cuenta de que podía usar palabras, verbos y adjetivos de este tipo sin sentir la más mínima vergüenza.

Mis canas dejaron de ser efectos secundarios del paso del tiempo para convertirse en imágenes eróticas de viejas películas en blanco y negro, en paradigmas de una madurez por venir.

Los huesos a la vista una excusa para estudiar anatomía. Mi triste rostro, mi eterna juventud, en ofrendas a tus pies.

Nunca quise llegar tan lejos en esta vida, pero apareciste tú, y tu cuerpo terminó por convertirse en una excusa definitiva contra el virus de la rutina, a favor del cada día.

Ahora me despido, amor, momentáneamente de esta vida. Paso de reencarnaciones y credos. No más aire para mí, repártanse el oxigeno a discreción. Mi cupo está lleno por hoy, por siempre. Ya te respiré una vez y gasté el aliento necesario para decirte lo que ya sabes. Nomás, gracias.

Derecho Humano

Publicado en Cosas que pasan el Octubre 23, 2008 por Carlos de la Fé

Buenos Aires, 22 de octubre de 2008.-
Señor Presidente de la República
D. Alvaro Uribe Velez
Carrera 8 No. 7 – 26 Palacio de Nariño
BOGOTA – COLOMBIA
Cuando participé hace unos meses en el Tribunal de los Pueblos en su país, pude tomar contacto con la terrible situación de violencia e intimidación que sufre gran parte de los luchadores sociales y las diferentes comunidades indígenas.

En esa oportunidad, cuando me preguntaron por la postulación de su persona para el Premio Nobel de la Paz, expresé que no estaba de acuerdo, porque usted no había hecho nada por la paz, usted es un guerrero, no un pacifista.

Y ahora, esta brutal e inconcebible represión policial en contra de la protesta indígena, conocida como “la minga indígena y popular por la resistencia”, que se realiza en La María, a 600 kms. de Bogotá, viene a corroborar una vez más su espíritu belicista y poco propenso al diálogo.
Las tres personas fallecidas, entre las cuales se encontraba un niño, y un centenar de heridos, se suma a las 7 asesinadas en distintos lugares del país por miembros de la organización paramilitar, conocida como “Aguilas Negras”,  demuestran que se quiere gobernar y acallar al pueblo a través del terror y la muerte.
Sr. Presidente, decir que existen infiltrados en las manifestaciones y que éstos atentan contra la policía, resulta de una ingenuidad difícil de creer. En estas manifestaciones, los Pueblos Indígenas sólo están reclamando el derecho a sus tierras, el respeto a la autonomía de sus comunidades y el cumplimiento de acuerdos suscritos con el gobierno que usted encabeza.
Todas las personas y organizaciones que luchamos por la justicia y por un mundo en paz, levantamos nuestra voz en contra de la violencia indiscriminada y la brutalidad de sus métodos represivos.  Exigimos, señor Presidente que abandone esta política de agresión contra todo el pueblo colombiano, y en este caso contra los Pueblos Originarios.  Pedimos respeto y reconocimiento de sus legítimos derechos, y una reparación por toda la violencia que vienen sufriendo.
Tenga la seguridad, que nuestra voz se levantará ahora y todas las veces que fuese necesario para evitar el derramamiento de sangre y en contra de todo tipo de violencia innecesaria.
Reciba un saludo de Paz y Bien.


Adolfo Pérez Esquivel
Premio Nobel de la Paz
Piedras 730 (1070) Buenos Aires – República Argentina Tel/Fax ( 54-11) 4361-5745 e-mail: serpaj@serpaj.org.ar
Miembro del SERPAJ América Latina, con Status Consultivo ante las Naciones Unidas ( ECOSOC ) y UNESCO

Sangre, sudor y lágrimas

Publicado en Re-cortes el Octubre 23, 2008 por Carlos de la Fé

Ahora podrán pensar lo que quieran. Créeme cuando te digo que me importa tanto como casi nada.

¿Que te extraño? Claro. ¿Acaso lo dudabas? Pero ¿qué se han creído que soy? Ni tan raro ni especial. Ni me creo ni me quiero. Ni me acepto ni me rindo. Ni te niego ni te espero.

Pero espero que me entiendas en este breve lapso de tiempo, en lo que se tarda en decir Te quiero y por fin, y ya era hora o dónde demonios estuviste hasta hoy o no dejes de sorprenderme nunca, incluso gracias, incluso casi.

Sabes que me encanta que llegues hasta aquí, que juegues a explorar, con tu casco de espeleóloga, los abismos más oscuros de mi alma, de cada rincón casi humano con que me disfrazo, cada mañana. Que te hagas la antropóloga analizando cada huesito con afán académico, con intenciones para nada científicas.

No te voy a contar nada nuevo, porque todo está inventado y solo hay cinco vocales y veintitantas consonantes para combinar infinitas palabras que siempre me conducen a lo mismo, que se me reducen a una mirada. Mas sabes que cada noche imagino vidas paralelas y la cama se nos hace pequeña para contener tantas ganas.

Por eso, mientras siga teniendo fuerzas para derramar sangre, sudor y lágrimas (sangre para firmar, sudor para compartir y lágrimas para añorar) escribiré y escribiré y escribiré, y dejaré la ventana abierta para que entren el frío y tu fantasma, con la ilusión de, al taparme, seas tú la que me cobija.

Siempre tomamos las decisiones acertadas, incluso cuando nos equivocamos, así que lo mismo da escribir Te amo que Fin.

Espérame en el cielo

Publicado en Microrrelatos con etiquetas el Octubre 21, 2008 por Carlos de la Fé

Llegaste a mi vida cuando menos lo esperaba. Se puede decir, sin que sea un dislate, que fuiste tremendamente inoportuna.

No voy a negar que te imaginé miles de veces, que te ponía cara, piel y olores; y hasta el tono de tu voz quise que fuera fiel a mis más íntimos deseos.

Había oído más de una vez eso de cuidado con lo que sueñas porque puede convertirse en realidad, pero la realidad casi siempre supera a la ficción, por más que uno se empeñe en creer lo contrario. Por eso nos gusta evadirnos de ella. Cada quién elige el método más acorde a sus desgracias o debilidades. Unos el arte, otros las drogas, algunos el amor, los más el matrimonio.

Fue aquella noche, en aquel antro. Yo encendía el penúltimo cigarrillo y tomaba la última copa. Volteé la cabeza y tú me mirabas fijamente a través de los vidrios distorsionados por el alcohol y el humo. Tus ojos dijeron algo, mi ceja respondió. Sonreímos.

Salimos tomados de la mano, pero tú insististe en tomarme por la cintura.
Siempre te dibujé, hasta en mis mejores pesadillas, como mujer. Siempre supe que me concederías un último deseo. El último cigarro, un vistazo a la luna, un olor a mar.

Te pregunté si allí, dónde fuera, se podía fumar y tú me sellaste los labios con un beso.

Forever, for Us

Publicado en Microrrelatos con etiquetas el Octubre 20, 2008 por Carlos de la Fé

Llevaban años oyendo la típica excusa de «ahora vuelvo, voy a por mi sombra». Lo oían llegar a las tantas, tropezando por el pasillo como un niño perdido y vomitar como el adulto que nunca quiso ser.

Despertó con la resaca por montera, se puso las mallas, encendió la cafetera, se tomó un Alka-Seltzer y leyó la nota sujeta con un imán en la puerta de la nevera:

Cari, ponle Terramicina a bigotes en la patita.
P.D.: Nunca Jamás.
Fdo.: Wendy y Campanilla.

Bla, bla y bla

Publicado en Re-cortes el Octubre 18, 2008 por Carlos de la Fé

De cuando en vez tenía la dichosa manía, la pinche costumbre, el inevitable defecto de la nostalgia, y se dejaba llevar por imágenes borrosas, olores lejanos y miradas ajenas.

De vez en cuando, muchas, sin duda, para su maltrecho, malentendido y fatigado corazón, intentaba convencerse de que la opinión de los demás, después de todo -cuando se empeñaban en tutelar su vida- tenía algún sentido.

Algún que otro día se dejaba arrastrar por esas pequeñas cosas que, con el tiempo y un poquito de saliva, iban colmando la maleta de sus noches a solas.

Alguna que otra noche se instalaba en otra vidas y compartía besos, lágrimas, sonrisas, caricias, ganas y deseos con lo que alivianarse apenas de la pesada carga de sus días a solas.

Ahora que los recuerdos se habían convertido en una parte más de si mismo, junto con las canas y las previsibles arrugas, los mimaba con el cariño que se le prodiga a una -extraña y exótica- mascota.

Antes, sin embargo, le había tocado crearlos como quien escribe un libro, palabra por palabra, y siempre le quedó la duda de si el índice era tan imprescindible como decían, para no perderse entre los capítulos desordenados y pasar, por esta vez, del extenso y emborronado prólogo.

Después de todo, si algo tenía claro es que no quería que este fuera el epílogo, así que no dejaría pasar la oportunidad de hacer las cosas, al menos esta vez, como está mandado -y que no mande nadie, claro- y principiar con una tradicional, sentida y especial dedicatoria.

Y, si me apuras, hasta con un título en condiciones.

Dedicado a ti.

Pre-Textos

Publicado en Re-cortes el Octubre 17, 2008 por Carlos de la Fé

-ariño, me -ustaría -ecirte -odo lo -ue -is -alabras no -lcanzan. Con -mor, -scribirtelas -uidadosamente, una -or una, -obre tu -iel.

-uscando  -xcusas con -ue  -dormecer  la -elancolía, -rogramo     -iajes al -asado y me -nvento -mágenes que -royecto en un -uturo    -nhelado y -ntojadizamente -ejano.

No -oy a -ogar, ni a -ezar, -an -ólo -esear -ue se -umplan      -uestros -ueños, y -ue -ambos  -emos de -oner de -uestra  -arte -ara  -elear,  a -iario, -ontra las -njusticias -ás  -randes y  las -esgracias   -enos  -nsignificantes.

Yo, ya  te lo -ije, -ienso  -evantarme -ada -añana  con  las -ismas  -anas de -impre, -omo  si -stuvieras  -quí, -omo si -lguna -ez  -ubieras  -stado, -omo si -unca te -ubieras -do.

-ada -onche, -igualmente, -rometo -errar los -jos y -stirar -is -anos -ara -lcanzar las -uyas, -ozar tu -spalda, -esar tu -abello,  -ntrelazar  -uestras -iernas y -ocar tus -ies. -omo -iempre, -omo -ada -iempre, -omo -ada -unca, -epetiré -sas -alabras -sando -quel  -enguaje -ecreto  -ue  -icimos, las -ismas, las -ternas y -agradas, las -uestras.

Y al -espertar, -uscaré en mi -emoria, en un -orreo, en el -iber o en el -reve -spacio en -ue no stás, tu -ensaje -iario -argado de -uerzas  y  -brazos y -anas. -espués, -repararé  -afé, -renderé el -nésimo  -igarrillo del -esvelo -irando  por  la -entana el -ar, -omo -iro la -una  de -oche,  -aullando -omo un -ato en -elo,  -aldiciéndolo, -otra -ez -ás, -or  no  -ermitir -ue la -area de -entimientos te -leve -asta mi -rilla.